Acabamos de hablar con Daroca y el entusiasmo que transmiten Sara y Ana Mª es contagioso. Todo son risas y muy buen sentido del humor. Esta mañana han ido a Escucha, a las minas, la visita ha sido impresionante. Han bajado a 200 metros de profundidad. Todos llevaban casco y han recorrido túneles y han aprendido historias curiosas sobre este duro trabajo.
Después de comer (bocatas de media barra, de jamón serrano, pan con tomate), han ido a Galve. Han visto el museo (con dinosaurio incluído) y han visto huellas de estos grandes seres.
Al llegar a Daroca, han tenido tiempo para ducharse y llamar a casa. Han cenado sopa, merluza (buenísima) y plátano. Ahora están en tiempo libre, en la sala de juegos para comenzar la gran velada superdivertida DAR-OCA.
Sara y Ana Mª insisten en que el comportamiento de hoy ha sido ejemplar: los han felicitado en Escucha.
Los viajes en autobús entran dentro de la normalidad: algún vómito, alguna cabezada... pero cuentan con la reportera dicharachera Ana Mª que coge el micro y les va explicando el paisaje, hace comentarios para que los chicos estén más distraídos...
En cuanto a los mimos, hay que decir que después de hablar por teléfono, sobre todo con los hermanos pequeños, a alguno se le ha escapado una lagrimilla, pero con los achuchones de Sara y Ana se les ha pasado en menos de un minuto. De hecho, ya estaban emocionados pensando en la velada.
Mañana tienen previsto hacer la ruta de las Murallas de Daroca y acudir al rocódromo y deslizarse en la tirolina.